sábado, 17 de abril de 2010

Sé. Sé quien eres. Sé tú. Serás único.

Lo siento pero no puedo evitarlo.
No puedo evitar ser como soy. Ser quien soy. Ser lo que soy. Yo soy yo -¡wow!- y nadie podrá cambiarlo. Soy Ricky. Sí, ¡ese!
El que no puede evitar apreciar los pequeños detalles.
El que no puede evitar sentir tristeza al ver que la gente aunque siga ahí, se fue.
El que no puede evitar sentir añoranza al ver que tú sigues ahí, pero no conmigo.
El que no puede evitar sentir agradecimiento al ver a todos los que aún quedan.
El que no puede evitar sonreir, reir, dialogar, dialogar por horas, llorar, echar de menos algo, echar de más algo recordando los buenos y los malos momentos.
El que no puede evitar que se le pongan los pelos de punta al escuchar aquella canción o esa otra.
El que no puede evitar el proponerse erguir la cabeza y no perderla mientras otros la pierden en la batalla.
El que no puede evitar sentir emoción cuando ve baloncesto, habla de baloncesto, juega a baloncesto, siente el baloncesto.
El que no puede evitar ponerse sentimental cuando algo delicado le pasa.
El que no puede evitar estar hablando de una película que le encantó durante más de dos semanas seguidas. Día a día.
El que no puede evitar a pesar de toda oposición intentar cumplir su sueño.
El que no puede evitar no perder la esperanza.
El que no puede evitar en vez de ver "Sálvame" o "DEC" ver documentales de la sociedad de hoy en día.
El que no puede evitar hablar de música, cine o baloncesto de verdad, antes que hablar de con quién se acostó Belén Esteban o de la guarra de la ex-novia del primo del vecino de tu hermano que vive en el 5ºB.
El que no puede evitar echar de menos incluso lo más "insignificante".

Lo siento. ¿Molesto a alguien? Soy así. Es inevitable.
Yo también respiro.
Yo también moriré.
Yo también como.
Yo también pienso.
Yo también lloro.
Yo también río.
Yo también sufro.
Yo también disfruto.
Yo también amo.
Yo también amé.
Pero aún así, ¿soy diferente?
Nah, diferente es poco. Yo soy algo más. Todos somos algo más que diferentes. Somos únicos en nuestra especie. ¡Sí! Únicos entre más de 6000 millones (o más) de personas. Ú-NI-COS.

Y el que se piense que soy diferente por tener ideas propias y que no tienen que ver con las de infinidad de gente, que sepa que me parecerá perfecto. Al fin y al cabo, es también otra manera de pensar. Pero eso sí, él por su camino y yo por el mío. Me perdonarán, pero ya tengo bastante tiempo ocupado para los que me apoyan no a cambio de nada sino además de todo como para perder más aún con mentes cerradas y en muchos casos mediocres.
Tampoco puedo evitar pensar y creer de una manera distante a la mía. Para algunos seré un testarudo, para otros alguien con las ideas fijas y que sabe lo que quiere, para otros simplemente Ricky, para otros un tontito que se cree interesante por proclamarse "diferente".

Nos intentan dar a entender que somos inútiles, que no podemos pensar por nosotros mismos, que estamos predestinados, que estamos condicionados a vivir de tal o cual manera para tener cierto prestigio y éxito. Pero es mentira... es más, lo pondré en mayúsculas y con exclamaciones: ¡MENTIRA!
¿De verdad dependemos de otros para alcanzar nuestro éxito? ¿Para qué queremos alcanzarlo? El éxito... suena bien ¿verdad? Pero... ¿qué es el éxito sin valores? ¿Tan importante es ser algo así como un prestigioso y rico abogado a pesar de ser un hipócrita y de tener una meta un tanto despreciable? Dinero, éxito, dinero, éxito, dinero, éxito. ¿Es eso lo que realmente es importante en la vida?
Un tal Albert Einstein decía: La verdadera meta está en convertirse en un hombre de valor, no de éxito.
La cita la dejo ahí, creo que lo dice todo.
Defiende tus ideas. Escoge tu camino. Aprovecha cada segundo de tu corta vida. Sé feliz contigo mismo e intenta hacer feliz a la gente que te quiere (e incluso a la que puede que ni conozcas). Si piensas que algo es imposible, lo será para ti. Si piensas que por pensar lo que piensas y si crees que por creer lo que crees fracasarás, ya estás perdido. Se quien eres y no quien quieres ser. Se tú. Simplemente eso, tú. ¿Ya te había dicho que eres único en tu especie? Ú-NI-CO.

miércoles, 14 de abril de 2010

La sensación de fin.

Tengo la sensación de fin
la sensación de que acaban
no sé bien qué ni cuándo
pero hay cosas que acaban.

Debe ser el tiempo, insobornable,
la rueda rodando cuesta arriba,
el río fluyendo hacia la cima,
el continuo avance indefinible.

La sensación de estar parado
delante de un gran croma
en el que veo proyectan tomas
de una historia que no es mía.

Y podrían ser inicios
lo que veo como finales,
pues todo sigue a algo
y todo por algo es seguido.

En cada instante empieza algo
y en cada instante algo acaba,
pero yo me estanco en lo que acaba
aun sabiendo que algo nace.

La botella medio llena
que yo veo medio vacía...

Pensaba que era por eso
de las crisis de la edad
pero resulta que veo finales,
y los siento de verdad,
más en ti que ahora me lees
que en mí, que ya da igual.

Lo bueno de un final
es que da pie a otro empezar
y cuando estás donde tú estás
cada inicio es avanzar,

resumir para crecer,
caminar para abrir camino,
cerrar para poder abrir,
dejar atrás para ser más tú.

La sensación de fin.

No te aferres, libérate.
Entrégate. Lánzate.
Convéncete. Relájate.
Atrévete. Decídete.

Y sonríe. Es otro inicio.

miércoles, 7 de abril de 2010

El día M

… ¿Fueron sólo tres segundos? ¿Diez? ¿Veinte quizás? No lo sé, realmente perdí la noción del tiempo, lo que duró aquella mirada será un vago recuerdo grabado en mi hipotálamo,  un recuerdo que vendrá y se irá, pero nunca desaparecerá, o eso creo.
 Llovía, y hacía frio…pero no me preocupó, ya que se asemejaba a lo que sentía en ese momento. Sentado en un banco y esperando nada en concreto, una chica se acomodó  en la acera de enfrente. Debido a la lluvia no supe distinguir lo que de sus grandes y marrones ojos caía, ¿una lagrima quizás? o ¿simplemente fue una  irrelevante gota de agua? La chica se llevo una mano a la mejilla y se quitó la gota de agua, fuese salada o dulce. Agaché la mirada pero algo me hizo volver a mirarla. Justo en ese instante ella alzó la vista y me miró. No sé porque lo hizo pero me sonrió.
Se levantó y cruzó la acera, se me acercó y se sentó a mi lado sin dejar de mirarme. Entonces pude comprobar que eran saladas. Se quitó las gafas y secó las gotas. Una ráfaga de viento frio arrastró su olor hacia mí, olía a azahar, la flor del naranjo si no recuerdo mal. Y sentí como aquellos sentimientos amargos se fueron disipando, mi corazón se relajó, ya no se encontraba cansado de esperar respuestas.
Desvió la mirada y volvió a dirigirla hacia mí. Me preguntó que vi cuando la miré. Le dije, nervioso, que no la miraba a ella, sino dentro de ella. Vi tristeza, concluí. Ella sonrió y dijo: ojala hubiera más como tú. ¿A qué te refieres?, pregunté. Me dijo, hombres que entienden a las mujeres. La mire fijamente y le dije que eso es sólo porque yo me siento igual, somos iguales, todos y todas tenemos el mismo derecho a estar tristes, o cualquier estado de ánimo.
Antes de terminar la frase, se acercó aun más y frotó sus labios contra mi mejilla. No me dio tiempo a responder… ya era de noche y en sus ojos se reflejaba la Luna, con las lagrimas parecía que estuviera compuesta de plata líquida. Cerró los ojos y se abrazó a mí. Dejó de respirar, no dormía, su vida se desvaneció. De mi salió un grito ahogado,  no pude hablar, no podía. Sentí una fuerte punzada en los ojos.
 Cuando los abrí estaba sentado en mi cama. Y hacia un día precioso. Recordé lo que había soñado. Acto seguido entró mi madre en la habitación y me dijo: Buenos días dormilón… se acercó y me dio un beso en la mejilla. Entonces me miro extrañada y dijo:
¿Por qué hueles a azahar?


    Gabriel Moreno Guadalupe. 2 B Bach.

martes, 30 de marzo de 2010

Años


Me gustaría recordar lo bien que lo hemos pasado juntos los años con Antonio que creo que ha sido nuestra mejor experiencia de nuestra vida hasta ahora. También podemos destacar a esos amigos que hemos conocido uno o dos años y que después han desaparecido y que algunos valían la pena conocerlos. Me gustaría recordarlos por si se les ha olvidado.

Gio: el mejor que ha pasado, del que he estado celoso y todos de él también porque se ha llevado todos los premios de todos los torneos.

Shvangi: tb es uno que ha valido la pena conocer, aparte de deportista sino como persona lista y culta con la que podías mantener una conversación seria.

Wakho: personaje que ha dado la lata durante dos años.

Sharab: típico gigante de manos mantequilla con el que siempre te cabreas en los entrenos y los partidos.

Gaga: no lo conocimos mucho, pero jugador clave que nos ayudo mucho para llegar lejos en la competición.

Konstantine ( Koka): es uno de los primeros que llegó, no sé si todos lo conocíais, chico bastante tímido y un jugón, tirador impresionante. Pero creo que las cosas no le han ido bien en España desde mi punto de vista.

Michel Diouf: negro enorme con unas habilidades espectaculares que ha ido perdiendo desde su viaje a Barcelona. No culpa suya.

Ablaye: estuvo poco tiempo con nosotros, pero jugador no talentoso pero físico tremendo que le llevara lejos.

Mansour Kasse: dolor y dolor de cabeza, aunque al final acabo aprendiendo algo. Mansour oohhh.

Malick Fall: dolor y dolor de cabeza.

Diata: negro enorme y muy listo, pero la gente que le rodea no creo que le ayude mucho ahora mismo.

Mansour Sow: jugador clave.

Eloy: desastre.

No sé si me falta alguno por recordar, pero me pareció importante recordarlos. Me falto poner al los más importantes que son los blanquitos (menos uno) y flaquitos del sur de Tenerife, que esos de verdad valían la pena.

PD: faltan personas muy importantes en la foto, pero es que esta me pareció espectacular.



jueves, 18 de marzo de 2010

Bye

Bueno, aquí va otra triste entrada más por mi parte. Espero que sea la última.
Le digo adiós hasta que tenga la oportunidad de volver a sentir algo, más que sea mínimamente próximo, a lo que de verdad quiero sentir por mi arte favorito

Aún recuerdo que te veía como mi salvación.
Eras mi manera de evadir la realidad.
Mi musa.
Mi gran amor.
Por lo que me entregaba y me entregué.
Por lo que luchaba y luché.
Mi arte.
Mi desahogo.
Te quise, pero no como quise... quizás te quise demasiado.
Te quiero, a ti y a todo lo relacionado contigo.
Te querré, pero quizás no como yo quiero.
Mi mundo gira alrededor de ti.
Todos mis pensamientos van dirigidos a ti.
Pero los tuyos, se dirigen a otros.
¿Se lo merecen esos otros? Probablemente sí.
¿Me lo merezco yo? Probablemente sí.
Pero no, no diriges la mirada hacia mi.
No me tocaste con la magia de la "suerte".
Me cuesta admitir que tu y yo no podamos seguir.
Y es por eso por lo que tengo que decirte...
ADIÓS baloncesto. ADIÓS.
Corre.
No vengas más a por mi.
Eres ese arte indomable para mi.
Se acabó.
¿Es este el fin?
Quiero que sigamos siendo amigos.
Sólo eso, amigos.
Amigos hasta el día que decidas dirigir tu mirada hacia mi.
Amigos hasta cuando me vuelva a encontrar.
Amigos hasta el instante en el que me encuentres.
Amigos...
Sólo eso.
Te quiero.

domingo, 7 de marzo de 2010

Cinco de Marzo

Quizás haya sido por la distancia de algunas personas y por la cercanía de otras. Pero probablemente, éstos últimos días han constituido las mejores fiestas (sin tener que ver con fiesta de ningún tipo) que se han hecho por mí. Porque han llegado de muchos sitios diferentes, de formas totalmente distintas, originales, especiales y geniales, compartidas con personas distintas a las que tengo que agradecer y comentar cosas y anécdotas una a una. Espero que puedan ver las fotos y que alguno de los participantes directos o indirectos (recuerda que en este sitio, el que quiera puede dejar su comentario) se digne a dejar alguna reseña en forma de anécdota de algún tipo, para poder compartirlo con aquellos que nos echan de menos.

Gracias a ATM por esto; Gracias a Ari por el TODO que se prolonga a este momento; Gracias a Leo por las leadas; Gracias a Made por lucirse para nosotros (no sólo ante mí) y confirmar lo genial que es; Gracias a Isabel por la tarta, el detalle y la idea; Gracias a Gabri por el cariño andaluz; Gracias a Tommy por la llamada tardía; Gracias también a Sergio (a pesar de todo :D) por su simple y aguda presencia; Gracias a Ronny por su participación necesaria; Gracias a Diego a pesar de su extrañada ausencia; Gracias a algunos que no leen esto pero que han sido también indispensables; Gracias a Hanniel por su intención; Gracias a Montse por dejar que Leo haga de tal; Gracias a Iván y a Dalila por el ridículo compartido; Gracias a la camarera de La Biblioteca (lugar maravilloso, by: Made) por el servicio; Gracias a Ricky, Jaime, Sami, Mariela y muchos más que me olvido por las pertinentes felicitaciones; Gracias también a Juanki por su no felicitación que me hace también acordarme de él; y Gracias a muchos más que han puesto su participación de forma indirecta en el asunto.

No está nada mal que un día cualquiera podamos juntarnos y hacer de un día cualquiera un día Genial. Gracias AMIGOS/AS.



PD: deberíamos repetirlo más a menudo...

Felices 19

Pues eso: Felices 19 años.
PD.
No lo he hecho para ninguno antes, pero me pareció que ser el que nos lió para colgarnos de éste refugio se merecía un detalle (más).

Ya sé que el verdadero Adrián de hoy no tiene ya mucho que ver con éste.
Y que ninguna de estas fotos es muy original y que parece que son de hace varias reencarnaciones. Pero...


Pues no. No me importó poner la foto de las trenzas. Todo lo contrario, me encanta. Y siento no tener más. De hecho, buscando más encontré... otras muchas más. Y algunas muy muy guapas (algunas con la participación estelar de Leo R&B tras la cámara), y he decidido poner más. Muchas más.

jueves, 4 de marzo de 2010

Mi desahogo

Tenía que escribirlo ya.
Tenía que escribir cómo me siento ahora mismo. ¿Qué sucede?... ¿qué pasa?... ¿qué les pasa?... ¿cuál es el porqué de todo esto?
Pues me siento vacío. Me siento angustiado. Me siento débil. Camino con la mirada perdida, siempre la misma rutina, siempre la misma monotonía. Mis hombros intentan aguantar todo el peso que me viene encima.
Teníamos unas ilusiones y cada día están más lejos. No sé si valdrá la pena tanto esfuerzo y no sé si hasta ahora habrá valido para que sólo cuatro o cinco se percataran de lo que hicimos del mundo, de nuestros planes, de nuestras ilusiones, de nuestro trabajo y sobre todo, de nuestro amor.
¿Valió la pena despegar a ese mundo "irreal" pero a la mano de cualquiera? Sí, de cualquiera que se proponga trabajar al cien por cien. De cualquiera que se proponga ilusionarse con un plan colectivo vulnerable al fracaso y a la maldición de la separación. De cualquiera que se proponga aprender, amargarse, enseñar, seguir, comprender, intentar, fracasar, disfrutar... AMAR. Y no amar por amar, sino amar por encima de todo, incluso por encima del baloncesto, que siendo lo menos importante es lo más importante y, al fin y al cabo, lo que nos unía, nos une... y nos seguirá uniendo. Y es gracias a él al que conozco lo que conozco y a quién conozco, desde luego que le tengo que estar muy agradecido.
Ahora todo ha cambiado. La gente sigue ahí, algunos en otro mundo el cual es válido, pero erróneo al mismo tiempo. Otros, los pocos que seguimos en pie estamos más distanciados y seguimos planes, en muchos casos, de desagrado. Unos no han quedado tan mal después de "la guerra", yo desde luego que sí. Estoy más desilusionado que nunca en mi (breve) historia como jugador. Nadie me comprende cuando hablo de baloncesto... la típica respuesta cuando hablo de él es: "tío, pero pasa del baloncesto, ¿qué más te da?", lo cual me amarga un poquito más.
Ahora, ¿qué debo hacer? La confusión fluye en mí. Podría dejarlo, pero sería cobarde. Podría seguir aunque sufra. De momento, la segunda es mi elección.

Esto es un simple desahogo. Sentí una llama que me decía que tenía que escribir y plasmar cómo me sentía y es curioso, empecé a escribir para dirigirme a una cuantosia cantidad de gente sin saber si lo comprenderían y terminé escribiendo para dirigirme a unos pocos que sé que me comprenden.